Los terrores de ser freelance

Si eres emprendedor o autónomo, seguro que sabrás de qué hablamos cuando mencionamos los siguientes terrores del freelance. ¿Por qué en las películas de terror el prota siempre decide ir por el camino más espeluznante, salir de casa en plena noche o a separarse de su grupo de amigos en el momento más aterrador? Pues por lo mismo que nos decidimos a ser freelancers en medio de esta abominable crisis económica. La respuesta está en esa adrenalina, esa vidilla que te da levantarte por la mañana sabiendo que, un día más, serás capaz de superar a freddy krueger en tu peor pesadilla, quedarte sin clientes. Así pues, si eres de los nuestros y te gusta el riesgo, sigue leyendo.

  1. El Resplandor. Así se le llama a esa terrorífica luz que aparece por la rendija de tu persiana a las 7 de la mañana, cuando aún no has podido irte a dormir. Ya sabes, si eres autónomo, lo eres durante 24 horas 7 días a la semana.
  1. La mano que mece la cuna. Lógicamente se trata de ese cliente que tanto miedo nos da. Poco a poco va entrando en tu vida y, sin darte cuenta, un día te encuentras respondiendo whatsApps a las 10 de la noche y contestando sus llamadas un domingo de resurrección. Lo peor de todo es que no te sale nada rentable.
  1. La profecía. Se puede resumir en el típico “Te lo dije”. Lo peor de este terror es que la frase proceda directamente de tu cliente…
  1. El proyecto de la Bruja de Blair. Un clásico también. Como su propio nombre indica, es ese proyecto que nunca se acaba, ese interminable proyecto que, a día de hoy, ya no te sale rentable y no sabes cómo quitártelo de encima. Lo mejor para estos casos es contratar un asesino asueldo. Pon un Dexter en tu vida.
  1. Scary Movie. Es la cara que se te queda cuando un posible cliente te dice que el presupuesto que le has presentado es caro…
  1. Viernes 13. Ese viernes o esos viernes del mes que nunca dan paso al fin de semana. Ya sabes de qué hablamos, ¿verdad?
  1. Paranormal Activity. Se trata de esa actividad paranormal que suele detectarse en reuniones con tu cliente. Es ese momento en el que él parece saber más que tú. ¿Me ha contratado a mi o prefiere el DIY?
  1. Sé lo que hicisteis el último verano. Es muy fácil… Trabajar, solo trabajar. Sabemos que no conoces las vacaciones.
  1. Los Otros. ¿Quiénes son Los Otros? El mayor enemigo de cualquier profesional que se preste, aquel colectivo que practica el intrusismo en tu sector. Los Otros se caracterizan por ofrecer algo parecido a lo que ofreces tú, pero a mitad de precio.
  1. The Working Dead. Trabajar hasta morir sabiendo que no tendrás una pensión. Este terror se intensifica cuando pasan los meses y ves que tu cliente ¡no te paga!
  1. La matanza de Proyectos. Éste es uno de los terrores más clásicos, presentar nuevos proyectos y, tras establecer un sin fin de presupuestos, matarlos, asesinarlos, destruirlos en su fase de gestación. Cuando el cliente te dice: “Ahora voy algo justo de tiempo, lo miraremos más adelante”, no le des más vueltas, comienza a preparar el funeral de tu proyecto. Eso sí, como Jesucristo, hazlo con la capacidad de resucitarlo a los tres días. Nunca se sabe a quién puede interesar.
  1. Señales. Este terror está directamente relacionado con tu gestor. Un día, así de pronto, recibes una señal, un cliente al que facturas te avisa: “Recuerda que ahora el IRP es del 7%, hazlo así en las próximas facturas”. Es ahí cuando te preguntas, ¿No tendría que haberme avisado mi gestor? ¿Dónde estará, secuestrado para superar uno de los juegos de Saw?
  1. Scream. De estos hay muchos y de muchos tipos: “Mierda”, “Me cago en la p…” “¡Nooooo!” “¿Por qué?”, etc. Pueden proceder directamente de tu cliente, lo cual es un verdadero pavor, pero también pueden salir de ti en más de una ocasión.
  1. El exorcista. Este terror suele aflorar al final de cada trimestre. La cabeza te gira sobre sí misma en el momento de presentar la declaración del IVA, organizar todas las facturas y ver que, finalmente, tus beneficios se quedan en nada y menos.

Se acerca Halloween y los terrores del freelance están a la orden del día… No obstante, os animamos a superar los miedos porque, a pesar de todo, no intentar por temor a fracasar es como quedarse sin conocer el final de la película. Y a vosotros, ¿se os ocurren otros grandes temores?